martes, 27 de noviembre de 2012

Cronica de Alba

La mañana en Alba amenazaba lluvia, los pronósticos la desmentían, pero cuando las nubes se empeñan no hay previsiones que valgan.  El domingo, sin embargo, acertaron los pronósticos. También hizo lo que pudo la temperatura, en torno a los 12 º y sin apenas viento, lo que propiciaba unas condiciones climáticas muy aceptables para correr, sobre todo a estas alturas de noviembre.  Yo en mi línea, con exceso de ropa. Ya me  lo dijo el gran Juan Bueno, el campeón macoterano que también se apuntó esta prueba en su palmarés: -¿Dónde vas tan abrigado?  Te vas a poner malo. Y yo creo que va a tener razón, porque llevaba dos camisetas, una de manga larga debajo y otra corta por encima, ambas empapadas de sudor al final de la carrera. Según Juan es mejor correr ligero de ropa y abrigarse al llegar. Esto también me lo ha dicho alguna vez Manolo Opel, nuestro buque insignia: Los corredores, al igual que los coches tienen que llevar buena refrigeración, si no se recalientan y se gripan. Les haré caso, que al fin y al cabo ellos llevan muchas carreras ganadas y saben de lo que hablan. Espero no “griparme“, pues hay veces que el aire frío del invierno te traspasa como un cuchillo y te hiela el sudor según te brota del cuerpo.



Si hay algo que agradezco en el trazado de las carreras, es que la parte final discurra por terreno favorable. La de Alba de Tormes cumplió esa condición, lo que pasa es que no hay anverso sin reverso, atajo sin trabajo, bajada sin subida. Habitualmente me suele sobrar el último kilómetro, pero en este caso me sobró el penúltimo. Menuda cuestecita la que sube desde el río hasta la parte alta de Alba. Como para cogerla a pecho. Si te cebas no hay cuesta que resulte cómoda, pero la de ayer nos dejó tocados a todos. El caso es que en la página web nos suavizaron el perfil, y lo que era una cosa en la realidad, parecía otra sobre el papel. Pero ya lo barruntábamos.  Por el contrario, no me gusta nada comenzar cuesta abajo. Si a la adrenalina de la salida, la sumas las ganas del comienzo, las fuerzas intactas, el dejarte llevar por el ritmo alegre del resto de corredores y además por la facilidad que te da un terreno  favorable, es muy posible que nos suceda que salgamos a mayor velocidad que la que podemos sostener y que acabemos pagándolo al final. Qué digo al final. Los problemas pueden comenzar mucho antes, y el de ayer era un recorrido engañoso, de los de no fiarse, de los que están pensados para hacer daño a las piernas, de esos que al menor descuido, te dejan sin aliento y aparcado en la cuneta. O si no que nos cuente Adri, que tuvo que parar a devolver bilis por tomarse la carrera demasiado a pecho desde la salida. 





Al principio, todos vamos bien, sobrados, con brío, alegres y cuesta abajo. Cuando corredores diesel, de los que comenzamos las carreras a 5 y pico, cubrimos los primeros kilómetros a 4 minutos, es que algo no anda bien. Por muy animoso que uno se encuentre. Tranquilidad. Hay que conocerse y saber lo que uno da de sí para afrontar cualquier carrera, no siendo que lo que ganes al comienzo, lo pierdas por duplicado al final, con el atraganto añadido de ver que los metros hasta la llegada se hacen interminables. Eso me queda claro, prefiero bajar el pistón y llegar entero al final que cruzar la meta uno o dos minutos antes en estado agónico. Ya he dicho en más ocasiones que mi meta deportiva en estas lides es llegar a las duchas antes de que se termine el agua caliente. Y ayer lo conseguí. Pero a lo que iba: Los problemas comenzaron en cuanto abandonamos el asfalto y nos adentramos por un camino resbaladizo y lleno de puchas. Al más puro estilo cross. Afortunadamente no era terreno de esos que te dejan el barro pegado a las zapatillas, tan solo de los que forman una capa de chocolate del que salpica las piernas,  te las deja llenas de cascarrias y te obliga a pisar con precaución para no pegar un resbalón. Con todo, lo peor del camino no fueron los barros, ni la distancia, ni las precauciones que hubo que tomar,  si no que picaba hacia arriba y te iba haciendo daño en las piernas y limándote las fuerzas, como el que no quiere la cosa.  Aunque lo peor estaba por llegar. La entrada en Alba por la carretera de Aldeaseca nos dejó maduritos. Por lo menos a mí, porque Bonilla, que no me abandonó en toda la carrera, iba sobrado, pero pendiente en todo momento de que no me descolgara demasiado. La cuesta del río la subió unos metros por delante, pero sin dejar de mirar atrás y de darme ánimos a los que yo respondía con una voz, -Ya llego, -Ya voy, o –Estoy aquí. Fue imprescindible esa ayuda para no aflojar el ritmo. En el alto pude ponerme a su altura, en honor a la verdad, gracias a que me esperó, y pudimos pegar aún un acelerón en la cuesta abajo, que nos sirvió para coger a Gabi, que había ido por delante de nosotros toda la carrera. 

Me gustó la entrada en la meta, a la que llegábamos atravesando un arco que da acceso a la plaza, pero más aún me gustó acabar. Qué alivio. Sobre todo en el tiempo que lo hicimos, a una media de 4’50”, lo que está muy bien para mi edad, mi condición y la dureza de la prueba. En esta ocasión se lo tengo que agradecer a Miguel Bonilla, animoso, fiel y buen compañero, que me fue marcando los ritmos y tratando de ajustar los suyos para llevarme hasta la meta en un tiempo impensable para mi. 

Esa es otra de las alegrías que te proporciona este deporte: la solidaridad, el compañerismo, la lealtad, el altruismo, la generosidad que derrochan muchas de las personas con las que tengo la suerte de coincidir. Es emocionante conocer gente así. Y ya lo que alcanza lo sublime es poder compartir con tus compañeros, mejor dicho amigos, que no se puede definir de otra manera a personas con las que me encuentro cada vez más cómodo, y con las que comparto afición, gustos, entrenamientos y buenos ratos, compartir decía, unas cervezas y unos pinchitos. Porque si bien es cierto que se sufre en el transcurso de la prueba, cuando el corazón se quiere salir del pecho, cuando las piernas te duelen, cuando la respiración no te alcanza, no lo es menos que una vez que has terminado, te has duchado, te has puesto ropa seca y te pides la primera cerveza ya acodado en la barra del bar mientras comentas con los compañeros los pormenores de la carrera, la satisfacción personal es inigualable. Compensa con creces los momentos de esfuerzo.  Aquí se para el tiempo. Una vez cruzada la meta el único ritmo que importa es el de acabar las consumiciones a la vez, para ir todos al mismo paso, que es una condición esencial en una ronda de vinos que pretenda llamarse tal. Buenos pinchos y abundantes en el bar de la plaza de Alba: calamares recién hechos, jetas calentitas y crujientes, huevos rotos, estos sí manifiestamente mejorables y un amplio surtido que no nos dio tiempo a saborear. Otra vez será.


Por allí me encontré a Floren, con el que me alegra coincidir y echar un parlao. También Juan Bueno, repartiendo almendras garrapiñadas y contándonos que en esta ocasión se había llevado una paletilla ibérica. Yo soy más de lomo. Por lo menos se parte mejor y no tiene hueso.  También fuimos llegando poco a poco todos los miembros del club para unirnos a Edu, que hizo una carrera memorable y que ya estaba tomando cervezas junto a Manolo hijo. A 3,50 “, el kilómetro, no las cervezas. Vaya máquinas. Carrerón de ambos. Es lo que tiene acabar de los primeros, que llegas antes al bar. También Adri, que entró un momento después que ellos por un problema que tuvo en la carrera, pero que bajó, no obstante, de los 4 minutos, al igual que Álvaro Hernández, que lleva una temporada extraordinaria. Este póker de ases son la punta de lanza del club y están pasando un buen momento. 

En el minuto 43 cruzó la meta Manuel padre, el campeón peñarandino que volvió a repetir triunfo en su categoría. Fantástico.  Antes de los 45, entró mi tocayo José Luis Martín, que tras bajar de la hora y media en la Behobia, nos ha confirmado su magnífico estado de forma. Bravo.   
Álvaro Bernal, que sigue en progresión,  en el  minuto 47, a 4,32. 





  

Después llegué yo en el 51, a 4,50 el kilómetro como dije y después Leila,  en el minuto 55, sacándose de las piernas una carrera de fábula. 


 

La próxima será la media maratón de Navalmoral. Allí trataremos de mejorar nuestros tiempos, el que pueda, o de acabar, que no es poco, el que ande peor. Lo que ya tenemos es ajustada la caldereta, o sea que sea cual sea el resultado de la carrera, no preocuparse, que lo importante está resuelto.

jueves, 8 de noviembre de 2012

No crónica de un encuentro.


Me parece que en esta ocasión no voy a escribir un post sobre el #bbppcita. Por varias razones. La primera de ellas es que es muy difícil decir algo nuevo cuando los que me han precedido en esa tarea han aportado y dicho todo lo reseñable sobre el evento; la segunda, es la pérdida de actualidad. No se puede esperar más de una semana ensimismado en la autocomplacencia y en el arrobo místico recordando los ratos pasados y ponerse a escribir cuando ya  el efecto emocional del evento va decreciendo. La tercera es que seguro que acabo la crónica olvidándome de hacer alguna mención imprescindible, y eso no me gusta. Cada una de las personas con las que he coincidido me han aportado algo, me han dado alegría, complicidad, nos hemos cruzado una mirada, un guiño, una sonrisa, y eso hay que agradecerlo. Pero la memoria va fallando y no todo lo que resultó agradable al corazón, queda registrado en los archivos de acceso rápido del cerebro.  Y no me lo negaréis, eso es un riesgo que fortalece esta tercera razón y por lo tanto mi voluntad de no sentarme a escribir sobre ello.


Eso sí, en el caso de un cambio súbito de opinión a este respecto,  no tendría ninguna duda de cuales han sido los momentos más destacables, aunque el problema llegaría a la hora de cuantificar cuántos de ellos deberían ser relatados, más que nada para no aburrir al personal. ¿Elegiría solo tres, o quizás una docena? Material tengo. Lo que también tengo y bastante claro,  es que mi primera mención tendría que ser para Lourdes Domenech @lourdesdomenech, por el impacto emocional que me produjo esta mujer de apariencia frágil, mirada intensa y sonrisa amplia y permanente. Por su sencillez, su cercanía, su claridad para exponer las cosas, su mentalidad disruptiva, su solidaridad, su compromiso con la educación, su amabilidad, su dulzura. Diría que me ha cautivado y que haré lo posible por volver a coincidir con ella. ¡Me ha regalado tanto en tan poco tiempo! ¡Cuánta razón tenía nuestro común amigo Marcos Cadenato cuando me hablaba de ella! Y hasta aquí puedo decir, no siendo que la buena de Lu me dedique una reprimenda por cantar sus virtudes, que es lo que tiene la humildad…

Lourdes Domenech y Marcos Cadenato. Imagen de Pep Hernández.

Si no hubiese decidido dejar estas consideraciones y otras en el teclado, no dudaría que el discurso narrativo tendría que saltar desde la personalidad sosegada y tranquila de Lourdes, a la alegría explosiva y desbordante de Mercedes Ruiz, @londones, que tuvo a bien venirme a saludar a la biblioteca el viernes por la tarde. Inmediatamente te percatas de que esta mujer es un huracán, es pura energía, amable, cariñosa, simpática y resuelta. Necesita dos hombres a su lado para equilibrar el contrapunto, en este caso, su marido, y Felipe Rodríguez, compañero de ponencia y de tribu.  A su lado no queda nada por hablar, nada por decir, todo queda organizado en un plisplás. Magnífica, Doña Díriga, Dáriga, Dóriga, trompa, Pitágora. 

 En este punto me encontraría ante la disyuntiva de seguir el relato siguiendo el orden de las ponencias  matutinas, o dejarme llevar por las emociones, pero puesto que he decidido no escribir sobre el Encuentro de BBPP, un dilema que me ahorro. Aunque me da pena no seguir, por mi amigo @ Pephernandez, con el que  ya había tenido el placer de coincidir en Peñaranda, aunque digamos que de soltero, por lo que tenía muchas ganas de que @Silviagongo, su esposa 2.0, apareciese por estas tierras. No sé qué es lo que más destaca de ellos, si su enorme humanidad, para lo que necesitan un envase XXL, o el tamaño de sus corazones, o la benevolencia de su carácter, o la campechanía que irradian. A decir verdad, a Pep lo he encontrado más menguado en esta ocasión, pero solo de talla. A Silvia, como siempre, amistosa y cercana. Encantadora. Como es ella. Con Pep me emplazo para nuestra próxima carrera twittera, a la que ya tenemos adscritos unos cuantos trotadores, con Silvia a seguir nuestra conversación inacabada. Pero con vino navarro, no con cerveza. 

Y claro, de optar por esta vía, llamémosla cronológica, no podría dejar en el olvido a @Tonisolano, el D’Artagnan de la Plana, que a base de encuentros y charlas se ha convertido en uno de mis imprescindibles y con el que siempre es un placer reencontrarse, para comprobar que no ha perdido la chispa, el destello inteligente y ese gracejo ingenioso más propio de un andaluz que de un valenciano. En esta ocasión ha hecho equipo, casi matrimonial también, como Silvia y Pep, con @Daniyecla, al que tenía unas ganas enormes de conocer. Desde luego, no defraudaron las expectativas estos dos caballeros andantes de la enseñanza. 
Posiblemente citaría a continuación a @Miguelgilcasado, que nos trajo el proyecto LOVA, que intenta acercar la ópera a las aulas, con una curiosa presentación en la que el auditorio acabó danzando y cantando con ritmo africano.  Y tendría que mencionar la capacidad de sorprenderme que tiene @Cpoyatos. Este profe lo mismo plancha un huevo TIC que fríe una corbata 2.0. Da gusto. Además vino acompañado de Marta Santiso, @mrtsantiso, que siempre alegra el semblante de aquel que la mira. 
No tendría perdón si dejase sin una mención especial a los componentes del grupo Ojos Negros, Javier Monteagudo, y  @jmonteo y Milena Fuentes @mfumerin, por el magnífico concierto que cerró el encuentro y que logró trasladarme a momentos  pasados y evocarme gratos recuerdos que  imaginaba perdidos gracias a la fantástica Charrada peñarandina que tantas veces  he escuchado con sonido de dulzaina, pero que sonaba grandiosa interpretada al violín. Igual me ocurrió con la preciosa Entradilla segoviana del cancionero de Agapito Marazuela, capaz de erizarme los vellos con tanta belleza. Gracias Javier, gracias Milena.
En el terreno de las querencias personales, me vería en la dificultad de tratar de plasmar en el papel las emociones del reencuentro con mis huéspedes amigos, Marcos Cadenato, @mcadenato, María Eugenia Domenech, @marudo76, Lola Prieto, @lolaprieto y María José Chordá, @mjchorda. Es una lástima que en un programa tan apretado, la convivencia hogareña se vea reducida a la hora del desayuno. Pero menos da una piedra. Hay gente con la que no necesitas decirte nada, es suficiente con saber que están ahí, aunque no los veas. Cruzarte con ellos por el pasillo de casa ya es demasiado regalo. Son la familia y punto.
Y estos no tardarán en serlo. Nos queda tan solo una kdd, aunque ya hemos puesto las bases para incorporar a mi Olimpo personal, a la manchega ingeniosa, @inmitacs y a su germánico esposo,@ Igorgoroshko. 
Inma Contreras, MªJosé Chordá, Lola Prieto e Inés Andrés
  
Ahora resulta que estaba llamando alemán a un ucraniano. Debería haberme dado cuenta de que es casi imposible que un teutón tenga una sonrisa tan abierta y un rostro tan afable, pero también creo que una experiencia como la de vivir en Almagro con una manchega de retranca y berenjena , debe dulcificar el carácter a cualquiera. Incluso a un alemán. No es el caso, como digo, porque nuestro alemán de Ucrania resultó ser de Galitzia. Otro gallego saleroso para la lista de imprescindibles, aunque para distinguirle de los de Celanova, de los de Ourense, de los de Vigo, me referiré a él como  “El gallego de los Cárpatos” , que al fin y al cabo, no deja de ser otra modalidad de ejercer el galleguismo. Los gallegos son así, como los de Bilbao, que nacen dónde se los pone a tiro.

José Antonio Fraga, Igor, el gallego de Los Cárpatos, yo y Cadenato

Al bueno de Igor, además le encantan las mollejas, como a la valenciana de los ojos marítimos, Anna Sorolla, y los callos, como a Santi Galván,@galvanfrio, hijo y nieto de Galvanes y marido 1.0 de la sin par Silvia Gongo, al que tuve que llevar de urgencias a comer una ración de tan nutritivo plato al bar La Marciana. Encantado quedó. Mejor dicho, quedaron, porque además de Santi, se unieron al homenaje visceral,  Rocío Galisteo, @rociogalisteo, la esposa  presencial de @Pep Hernández y  Javi, el palentino enorme que anda buscando a Rouco para casarse con Crisdialpe, con la mediación de José Antonio Fraga. 

Santi y Rocio dando cuenta de unos sabrosos callos, al fondo los sincopados Dani Yecla y Toni Solano. Foto de Pep Hernández
  
Tú verás. Me da la sensación Cris, que tu Javi lo que busca en realidad es una disculpa para no casarse, o si no dame una explicación convincente para que escoja de celestino al gallego de las camisetas. Pero no te preocupes, cuando quieras le pedimos al de La Marciana la receta de los callos, y no te le quitas de encima de por vida. A Javi, claro, aunque es posible que tuvieses que transigir con las visitas esporádicas de los ya mencionados y de un servidor, amante como ellos de la casquería bien guisada.  De momento habrás de conformarte con que le hayamos persuadido para que se abra una cuenta en Twitter: @javi3150
Y hablando de casquerías, ¿Qué otra cosa es el corazón? No deja de ser una víscera, una víscera con sentimientos, eso sí. Y por eso los sentimientos resultan siempre viscerales. Es parte de nuestra naturaleza.  Y en el terreno de lo sentimental me tocaría contar el placer que me dio volver a ver a mi tocayo y amigo José Luis Gamboa, @jlgj, que creo que va el segundo en el ranking de preferencias masculinas de @carmeniglesiasb, por delante de @tonisolano y por detrás de un servidor. O sea que somos casi “cuñaos”. No podría resistirme a desvelar a los lectores,  que estuvo a punto de pasarse el BBPPCITA en el Mar Menor, junto a Mar Serón @marseron y Trini Martínez @trinukilla, pues entre la lluvia, la voz cálida y envolvente de mi tocayo y la alegría malagueña, o quizá gaditana, de Trini, la andaluza salerosa, debieron confundir a la choferesa Mar, que tomó el camino de Murcia, en lugar del de Jaén, por dónde tenían que pasar a recoger a Ginés Ciudad Real,@ginesciudadreal, que esperaba ansioso e ilusionado por pasar un par de días fuera de casa antes de que su inminente paternidad se lo impida. Menos mal que el bueno de Ginés debió poner orden y orientación para que todos se presentasen en Peñaranda, tarde, muy tarde, pero  además sin cenar…creo. Eso es lo malo. Por que por lo demás, alargar una noche hasta la hora del cierre de los bares te hace rejuvenecer: No sólo era buena la conversación, pardiez, era mejor aún la compañía, Silvia González @silviagongo y Paco Montero, @fjmontero. Discusión a tres bandas. Bueno, mejor dicho a dos bandas y a tres voces. Lástima que los bares nocturnos pongan la música tan alta, yo creo que con un par de cervezas más les hubiera convertido al ateísmo. Me queda pendiente para el próximo encuentro. 

También quedó truncada por la hora implacable, en este caso tras la comida, la agradable charla con Jorge Herrero @xalocgregal y mi adorada reina de las abejas @crisdialpe. Aquí eran pacharanes y orujos de hierbas los que nos daban locuacidad y buen rollo. Ah, pero las ganas de ver en acción a mi amigo Pepe Rubiales y a Anna Sorolla (más rubiales aún que @pepetic), nos obligó a posponer la conversación para mejor ocasión. 

Ojos de cielo, ojos de mar. Cristina Díaz y Anna Sorolla. Foto de Pep Hernández

No fue en vano el sacrificio, porque tuve ocasión de vivir otro de los grandes momentos del Encuentro, en el que estos cracks del proyecto Mira dentro de TIC (faltaba el tercero en discordia, Manuel López,@capileiratic, al que eché de menos, sobre todo porque un error propio nos privó de su presencia) quisieron que apreciásemos las bondades del silencio pasándonos maracas, bolsas de patatas fritas y todo un muestrario de objetos ruidosos a los que teníamos que silenciar para no romper la magia. Les chafé el invento. Lo siento, pero cuando la carcajada te brota directamente de las tripas, no hay quien la detenga. Y ya se sabe, la risa es contagiosa. No lo siento Pepe, Anna, perdonadme. Lo que si hubiese sentido es perderme vuestra genial comunicación silenciosa. 

Y de las risas contenidas por no romper el silencio, pasaría a la eucaristía de la risa:  El #fraganato, duelo singular entre dos grandes, un bilbaíno y un gallego, que disputaron en público cual de los dos traería la camiseta con la leyenda más ingeniosa. 6 camisetas por barba, 6. 

Para un poco Fraga, que me duele todo de reirme. Foto de Pep Hernández

Hacía años que no me flojeaban las piernas de reírme, años que no sentía esa sensación en la que no puedes respirar porque la risa no te lo permite, años que no tenía agujetas en la barriga debido a las carcajadas del día anterior. Bueno, en realidad tuve un amago similar en la noche de #kddalcazar, en la que @o_fragha nos refirió con todo lujo de detalles el carnaval de Laza. Gracias Marcos Cadenato, gracias José Antonio. Vaya noche inolvidable me hicisteis pasar. Realmente fueron momentos de enorme expectación que se saldaron entre las risotadas del respetable. Vaya pareja.  Y eso que no nos mostraron la camiseta modelo palabra de honor, o la minicamiseta de volantes. Y qué decir del postfraganato, en el que volvieron a estar “sembraos”, estas dos urracas parlanchinas, por las que siento una enorme devoción, valga la irreverencia.  Incluso, en los remates, el señor Cadenato y yo pudimos malentonar una canción de Sabina con el acompañamiento de la guitarra del gran Isidro Vidal @isidro y de la mirada condescendiente de Amelie, que se hacía de cruces de cómo se puede entonar tan mal. Otra vez será, Marcos.  Dicho sea de paso, que alegría me dio cuando vi aparecer a Isidro y Amelie en la biblioteca la víspera del Encuentro. Gesto impagable. 

Impagable fue también ver al equipo de Kuentalibros, encabezados por la supernova @Starpy, la más rutilante Estrella de mi TL, grabando, riendo, enREDando al personal para que hiciese sus recomendaciones bibliográficas. A ver quién es el guapo que se resiste a la mirada y la voz de Estrella, cuando te manda sentar y recomendar, o al dulce semblante de Inés @lajaines, o al gesto tierno de @mamencita, al cariñoso abrazo de @marudo76, a la sonrisa permanente de Carmen @educandoando,  o a la juvenil belleza de @merche 70. Ni siquiera le puse peros a @o_fragha cuando fue a buscarme para volver a grabar una de mis recomendaciones, y eso que guapo, lo que se dice guapo,  no es, pero persuasivo, desde luego que sí, al igual que @mcadenato o @cpaez01, al que siempre he oído mencionar como Carlitos Páez.

Carlitos Páez, Juanfratic, Gamboa, Javi y Pep Hernández.

Hay que ver con Carlitos. Imagino que cuando se ganó el diminutivo nadie se imaginaba hasta dónde iba a crecer este muchacho. Es de la talla de Pep. Menudo par de bigardos, cómo diría mi abuelo.  Por allí andaba también la sin par @lolaprieto, con su proverbial labia, dejando atónito al personal con la locuacidad de su verbo y la rotundidad de su muslo. Lástima que sólo salga en la entrevista de cintura para arriba. Yo hice mis recomendaciones, como no podía ser menos, bajo la atenta mirada de Olga Catasús, @ocatasus, que aportaba serenidad y ojos que me parecieron negros, a la escena.  Me gustó conocerla.  Otra razón más para acercarse a Murcia. La cuestión es sumar razones. 

Un par de buenas razones nos llegaron también de Galicia para sumarse a la lista de mis gallegos favoritos junto a Ana Mariñó, la @mestraprimaria que tanto se hace querer, nunca olvida traerme la medicación  de hierbas medicinales maceradas en orujo gallego que tanto me gusta, es un encanto y además es #guappis (ima), junto a los queridos, @o_fragha, @ManelRives. Las razones, para no perder el argumento, se llaman Miriam @MiriamLeiros y creo que habrá que seguirla de cerca porque nos acabará sorprendiendo con algo, ya lo veréis, y Belén @Belenjunquera, que venía con otra gallega de la que no he sido capaz de encontrar su nombre en Twitter.
 
No podría olvidarme, bajo ninguna circunstancia de nuestra adoptada @Anuska72,  una de las mujeres más discreta y menos presuntuosas de cuantas me he echado a la cara. Y digo esto porque tendría razones de sobra  para no pasar desapercibida, pues es un referente TIC para muchas personas. Lo que sabe esta chica. Y también es #guappis (ima). A la vista está, no es que yo lo diga. Como lo es también la salmantina morena @NoeBranford, que nos encandiló contándonos con gran maestría y singular aplomo un proyecto que dará que hablar. #guappis. Ana Mariño, Noelia García y Ana de la Fuente. Casi nada.

Ana Mariño y Silvia González. ¿Quién da más?

Tendría que dejar un párrafo para homenajear a Diego Redondo @diegoredondo13, que vino a cubrir el cielo de NubesTic y a llenarnos de afectos , porque este hombre siempre ha demostrado un gran cariño hacia mi persona, le debo caer bien al igual que él me cae a mi; a Juanmadiaz @juanmadiaz, que vino desde Sevilla a alegrarnos la velada el mismito día de su cumpleaños y a hablarnos de las TIC en un centro que empieza, además de tener el honor de ser el primero y el más exhaustivo de los cronistas del BBPPCITA.


Juanma Díaz cantando una sevillana. Isidro Vidal atento.
  
A @Juanfratic, que se desplazó desde las cálidas tierras alicantinas para ilustrarnos con la magia del cine, ganitas tenía de verlo por aquí. También al @profenacho , otro sevillano alegre con proyectos de gran calado y al que conocí en Carmona, y desde luego al canariosalmantino Carlos @Achinech, inseparable, cercano, inquieto, y que ya se encuentra entre los más granados profesores TIC pen-insulares. Sin dejar a un lado a mi chinata preferida,  @puerto, que en esta ocasión llegó acompañada de su preciosa hija, @martarnes, que al parecer, continuará la tradición pedagógica de la familia; a Pepe Giráldez, @pepegiraldez, alma del Colegio BASE y siempre considerado y puntual a las convocatorias del CITA y María José Rey, profesora tan innovadora como joven;  Julián Sanz, @julisanzmamolar, con el que comparto aficiones micológicas y con el que no tuve ocasión de charlar de forma amplia; Alfredo Hernando,@alfredohernado, que me relató su proyecto de dar la vuelta al mundo visitando aulas de innovación y a mi querida Carmen González @flosflorum, amena conversadora, profesora de casta y autora de mi avatar de Twitter, o lo que viene a ser lo mismo, madre de mi personalidad 2.0. Me guardo los halagos para ulteriores ocasiones; a @anacobosm, de porte elegante y con la que apenas tengo ocasión de cruzar un par de frases. A ver si en la próxima no tiene tanta prisa por marcharse;  Marian, @Hautatzen, la tímida vasca con la que no consigo una conversación; Ramón Besonías, @ramon_besonias, compañero y ya viejo conocido, con el que apenas intercambié unos saludos. Una lástima. Y no podría olvidarme de Javier Ramos, Marta Aparicio, las hermanas Marta, @matita33 y Sara Reina; los astures Alberto García, @albertogp123, y Xulio Berrós,@xuliob; María Madrazo; Evaristo Romaguera, @evroes; Miguel Martín, @kaimoreta, el simpático salmantino de las rastas; Carlos Urueña, @curuena, que no se perdió a nuestro común amigo Rubiales; Joaquín Martínez, @joaquineku; las avezadas y avanzadas estudiantes Vega, @vegalg, Elena Carmen, @elenitachen7, y Elena,@elenaGJ23, que se están codeando con la crema de los docentes innovadores y abriendo sus mentes a otras metodologías, a otras maneras y que serán sin duda quienes tomarán el relevo en un futuro. Sería imperdonable dejar de lado a mis compañeras Rocío @robudgerigar y Beatriz. En fin, una interminable lista de personas, a la que sin duda le faltará alguien cuya omisión sería imperdonable. Mucha responsabilidad para tan poco relator, por lo que lo mejor será dejar el asunto de la crónica para ocasión menos numerosa en cantidad de asistentes, aunque será difícil superarla en la calidad de los mismos. Además, creo que me hubiese quedado muy larga. Pues eso, que otra vez será. A vuestra salud. 
Va por ustedes. Por los mencionados y por los olvidados. Y también por Pep Hernández, autor de todas las imágenes que ilustran este post. No he puesto más de puritita vergüenza.

jueves, 18 de octubre de 2012

En un lugar de La Mancha



Las quedadas siempre me saben a poco. Han sido tantos y tan intensos los buenos momentos vividos en la #kddalcazar12, que ya estoy deseando que alguien convoque la siguiente, porque no vamos a esperar a Zaragoza,  eso sí, con una razonable antelación para que nos dé tiempo a recuperar el saldo. Y eso que en esta ocasión hemos podido gozar de la generosa hospitalidad de Eugenio Domenech, el padre de Maru, que nos ofreció su casa, su bodega, su amistad, su compañía, su grata conversación, un jamón  ya colocado en el  jamonero, todo un surtido de viandas de carnicería para asar en la chimenea y su disponibilidad absoluta para que nos sintiéramos en su casa como en la nuestra.  Allí aterrizamos de prequedada Lola Prieto, Marcos Cadenato, Inés, Ana de la Fuente, mi esposa Carmen Iglesias y un servidor, así como nuestra anfitriona Maru Domenech. Menudo lujo de alojamiento y de compañía. Luego redundaré en este punto. De no haber sido porque sabíamos que en Alcázar esperaban tantos amigos, no nos hubiéramos movido de Munera hasta no haberle visto el hueso al jamón. De hecho, la tarde del viernes mandamos una avanzadilla femenina a Alcázar, mientras que Marcos, Carmen Iglesias y yo nos quedamos a custodiar la hermosa pata 5 Jotas y a hacerle los honores a unas botellas de licor y a la amigable charla de Eugenio. Buenos bares también en Munera y buen ambiente en el restaurante “Las bodas de Camacho”, dónde Carmen y yo nos colamos en el lunch. El jamón, ni comparación con el de Eugenio.: “ande vas a contimparar un charco con una juente…”, pero el morbo de colarte, no tiene precio. Para todo lo demás, mastercard.

Vaya desde aquí nuestro  agradecimiento sincero a Eugenio Domenech y a todas sus hijas: Maru, Nani, Carmen y Berni, por la amabilidad con la que consintieron que invadiésemos su espacio y por las atenciones constantes como el que no quiere la cosa. 

Ya en la mañana del sábado, yo me levanté temprano, aún de noche, porque quería hacer una carrera preventiva, de las que hacen hueco, en previsión de lo que me sospechaba a la hora de la comida. Parecerá mentira, pero si salgo bien “corrido” de casa, luego me encuentro mucho más activo y ligero. Llegamos a Alcázar los últimos puesto que nos confundimos de ruta y nos metimos por carreteras secundarias que más bien parecían caminos. Eso sí, dando un buen rodeo de kilómetros, que si no lo de perderse no tiene mérito, disfrutando de hermosos paisajes y acordándonos de la diputación de CR, de la JCCM, de la Cospe y de la madre que los parió. Vaya carreterita. Menos mal que al final de la misma nos esperaba Alcázar y la gran movida que el bueno de @antonio_garrido había preparado para nosotros. Al final media hora tarde, pero no hubo en todo el grupo ni un solo reproche, para que os vayáis haciendo una idea de las personas allí convocadas. Yo creo que la cabeza rizada de Juancarikt fue la primera cosa que divisé. Después un gran corro de personas y por fin la imagen inconfundible de Quijote y Sancho, punto cero de #kddalcazar12.

 

Qué alegría es la de encontrarse con gente a la que aprecias, a la que admiras, a la que estás deseando ver. Allí estaban todos, o casi todos, porque me desilusionó no ver a mi querido @manelrives y sobre todo no poder dar dos besos a @marinactristan. 

Tras las primeras salutaciones, Antonio nos había preparado una visita a los molinos de viento. Su silueta inconfundible forma parte de nuestros paisajes literarios desde la infancia, por lo que entre las emociones del momento y el quijotesco escenario, me pareció estar viviendo dentro del mundo imaginario de Cervantes.  Me llamó la atención el alarde tecnológico que hace mover el molino, el ingenioso método de girar el tejado para buscar el viento favorable y la forma de detectar la dirección del viento desde los distintos ventanucos. Aún me pregunto cuales debían ser las características del que llamaban matacabras para ganarse un apelativo tan explícito. 


La comida es uno de los ratos más agradables de cualquier quedada, sobre todo si ésta es buena y abundante como ocurrió en Alcázar, donde tuvimos ocasión de degustar unas riquísimas gachas, sabrosas migas, pisto manchego y un guiso de pollo, pero sobre todo de hablar y compartir. Disfruté de las viandas, del vino, de la charla y de la compañía, porque si miraba alrededor me encontraba rodeado de caras amigas, de rostros sonrientes, de personas a las que tengo aprecio, de gentes que  estaba deseando ver y  con las que deseo volver a encontrarme.

No era mala idea la de @antonio_garrido, la de premiar a los postres con un detalle a aquella persona que hubiese estado presente en todas las quedadas que hasta ahora se han convocado.  Que yo sepa: Granada, Madrid, Salamanca, Bilbao, Burgos, Alcázar. Puede que hubiese sido  José Luis Castillo el agraciado, pero un desafortunado pinchazo nos privó de la presencia de uno de los profes más participativos, colaboradores, trabajadores y comprometidos de los que yo he tenido ocasión de echarme a la cara, sin desmerecer en nada a Juan Carlos Guerra, otro incansable currante, inventor de kdds y asiduo asistente a las mismas y al que pongo los mismos calificativos. De los que nos reunimos en Alcázar estoy seguro que es el que más quedadas lleva en el cuerpo, lógicamente, junto a su encantadora esposa Begoña @similiki que suele viajar a estos eventos con su hermana, @martuliki ambas morenas de bote. Salta a la vista. Bajan también desde el continente bilbaíno, sus inseparables @ Lavirto, la conductora incansable @Alaznez, la del cutis de porcelana y su enrollado marido,  y la chica delgadita, que siempre sonríe, y que, perdónadme, sobre todo ella, no me acuerdo de su nombre. Cuando la furgoneta de Manoli pasa cerca de Logroño, se unen a la caravana el gran @aomatos y su atractiva mujer, Marta, riojanos de Logroño, que me dan una envidia loca por vivir tan cerca de las bodegas, Aunque  sé que Omatos  también me tiene envidia  a mí, porque él tiene el pelo lacio, abundante y melenudo, digamos, y yo le llevo escaso y cortito según la última moda de Alopecia City, pero chico, no pasa nada. Así puedes desmelenarte cuando quieras. Yo ya lo hice. ;-)


De Donosti, que como todo el mundo sabe pertenece al área metropolitana de Bilbao, tenemos a la guapa, guapa, guapa, @Ainhoaeus, que ha decidido meterse en un par de tallas menos y lo ha conseguido.  En esta ocasión se trajo a su hijo, @ivax, un simpático muchacho que aguantó como un jabato los devaneos educativos y culturales de los amigos de mamá. No podía faltar mi queridísima Mertxe Badiola, siempre animosa, alegre y divertida, que me pareció en esta ocasión un poco apagada para lo que es ella. A ver si se anima a venir al BBPP y la devuelvo la alegría que ella me aportó a mí cuando lo necesitaba.  También insigne representante  de las irreductibles tierras del Norte, está mi queridísimo amigo @mcadenato, al que descubrí su faceta de fogonero-asador, como buen vasco - la de conversador ameno ya la conocía- que no pierde ocasión para abandonar su terruño a la menor disculpa y con mejor motivo si es para reunirse con  @lolaprieto, la cántabra fantástica que tiene siempre en la boca la palabra que necesitas  y que se ha convertido en imprescindible para nosotros, al igual  que @marudo76, nuestra confabuladora de encuentros,  todo dulzura y cariño y atenciones y sonrisas , @lajaines, la burgalesa infatigable y noctámbula que no ve nunca la hora de irse a casa cuando suena la música y @anuska72, la discreta y #guappis-ima Sonia Kovaléskaya charra que nos alegra las estancias con su sonrisa luminosa , aunque la duela la cabeza. Todos ellos, junto  a alguno que me faltó, conforman mi familia 2.0.No me salen palabras para celebrar tanta amistad y tanto agradecimiento como le debo a cada uno. Puede que les tenga en cuenta en mi testamento. Y como Maru lo sabe y es generosa y disfruta estos saraos con todas las ganas, nos organizó la prequedada de Munera, para disfrutarnos durante más rato.

Mención aparte merece nuestro genial debutante-revelación José Antonio @o_fragha, gallego de retranca irónica y verbo desenvuelto que creo que se nos ha hecho adicto con una sola dosis, desde luego a nosotros nos ha enganchado con su forma de ser, de estar y de contar. Memorable su narración del Entroido de Laza, con sus hormigas cabreadas, boñigas para los que salen de la misa solemne y embestidas a ciegas con cabezas de vaca. O si no lo creéis preguntadle a @aomatos, o a Gregorio Toribio, a @sabad o a nuestro anfitrión Antonio Garrido que escucharon igual que yo el descojonante relato de este gallego que nos descubrió su admiración hacia la figura de Celso Emilio Ferreiro. 

Por cierto, durante la comida surgió un desafío entre @mcadenato y @o_fragha, que tendrá lugar en el #bbppcita12, y que consiste en un desfile de camisetas. Se pondrán 6 cada uno, a cual más ocurrente. No te pierdas el #fraghanato


Tan solo he coincidido dos veces con él, pero José María Ruiz, @jmruiz,  me parece una de esas personas de las que uno aprecia al primer golpe de vista, por su sonrisa franca y abierta, su gesto sosegado, su simpatía y cordialidad infinitas. Me encanta.




@Salvaoret fue un gran descubrimiento al que espero en la próxima quedada para ver si podemos ponernos de acuerdo en fijar un calendario festivo que nos deje satisfechos a ambos. Por cierto, muy bonita la gorra. Los que no tenemos cobertura capilar nos fijamos en estas cosas, que para gente como Antonio Omatos seguro que pasan desapercibidas. 

@Vimpela y @Althose son la pareja mimada de toda la cuadrilla twittera. Estos sí que son la sagrada familia del pajarito. Todos esperamos ilusionados su evolución como pareja, les espiamos sus besos, porque a todos nos encanta verlos tan amarraditos y enamorados, repartiendo chupachups y sonrisas, abrazos y guiños. Los hemos visto hacerse novios, como aquel que dice, y representan para todos nosotros la confirmación de que twitter suscita amistades duraderas, amores imposibles y  relaciones enredadas. Alejandro recogió el testigo de manos de Antonio Garrido para organizar la kdd de 2013 en Zaragoza, con la ayuda solidaria de Lui, imagino y el abrazo de conformidad del patriarca Juan Carlos Guerra. Será emocionante, seguro.
 
De entre los grandes momentos que tuvo Alcázar, estuvo el de conocer en persona a @mcrueda, y ciertamente me encantó con su sonrisa permanente, su buen humor y esa vitalidad que transmite.  Ésta es de las que no te defrauda. Pude compartir con ella la misma sartén de gachas y algún intercambio de pareceres. Me quedé con las ganas, sin embargo, de pegarme una trotada con Gregorio Toribio, que en esta ocasión si se llevó las zapatillas, pero así tenemos un motivo más para coincidir en otro evento, o incluso retomar la idea de organizar una kdd de corretwitteros con carrerita preventiva para poder hartarnos después a probar los platos típicos que correspondan y los vinos que se tercie. ¿Qué te parece, Gregorio?



Otra persona que siempre me alegra el ánimo cuando la veo es  la chinata Puerto Blázquez, @puerto, en esta ocasión muy bien acompañada y tan dicharachera y amable como acostumbra. Lo que pasa es que rápido se nos rajó y se marchó a dormir pronto, pues como digo venia acompañada…… Desde luego no tiene el aguante de @marudo, @lajaines y @cadenato, que cierran todos los garitos con la bendición y la compañía de @lolaprieto y @anuska72. En esta ocasión Lola se retiró a sus aposentos antes de lo que ella hubiera deseado, al igual que Ana, a la que seguro hubiese gustado seguir un rato la fiesta en lugar de regresar con nosotros al hotel. Ya habrá ocasiones, chicas, no os preocupéis. 

Me hizo gran ilusión también encontrarme a Ginés Ciudad Real @ginesciudadreal, con el que había hablado unos días antes y al que fui disparado a dar un abrazo de enhorabuena por su embarazo, mejor dicho, el embarazo de Maribel @maribelandu, que dicho sea de paso la sienta maravillosamente,  cuando de repente apareció por un costado otro Ginés. Vaya sorpresa embarazosa. Pero el gran Ginés estuvo hábil y desfizo rápido el entuerto. Resulta que Ginés y Antonio son mellizos, muy mellizos. Viéndoles juntos acabas encontrándoles diferencias, pero por separado hubiesen sido capaces de darme gato por liebre, o Antonio por Ginés. 

Volví a ver a @ibarrien, Inma Barrientos, discreta, callada y de mirada dulce. Tal cual la conocí en Aulablog. Como si siguiésemos aún en el mes de julio. 

De entre las caras nuevas que estoy seguro voy a volver a ver, pude desvirtualizar al @profemiguel, a @jcpalominotic, a @sabad, a @inmitacs y su simpático alemán de Almagro. No sé porqué se me ha metido en la cabeza que este hombre es alemán, aunque lo mismo meto la pata. Se lo preguntaré en la próxima kdd. Hubo más gente, de la que recuerdo la cara, pero no el nombre. Ruego me disculpéis por mi desmemoria. Lo enmendaré en la próxima o si me mandáis el nombre.

Digamos que he dejado  adrede para el final,a @antonio_garrido, manchego, de perfil quijotesco, de modales exquisitos, de atenciones infinitas, siempre pendiente de que todos nos encontrásemos a gusto. Se desvivió con cada uno, agradó a todos, nos agasajó con una sencilla pero riquísima comida manchega, una ilustradora cata, y un programa entretenido y completo. De allí nos trajimos las sensaciones, las vivencias, las charlas, los nuevos amigos y gracias a nuestro gentil  anfitrión, una chapa conmemorativa y un catavinos grabado con el recuerdo imborrable de @kddalcazar12. No hago más que usarlo. Gracias Antonio.



____________________EPÍLOGO_______________________________________________
Las quedadas siempre me saben a poco. Puede que eso forme parte de su encanto y que esa circunstancia me haga desear la próxima como agua de mayo, o como vino de octubre, que también se espera con ansia. Al menos yo.  Y me da la sensación de que este quedarse con ganas de más no me ocurre solo a mí, puesto que en todos en las que he tenido el placer de acudir, veo algunas caras que son fijas,  otras que fueron nuevas en la anterior y otras que seguro se repetirán en la próxima. Y es que el buen rollo, la simpatía mutua, compartir inquietudes y formas de interpretar el mundo, acaban generando amistad y la amistad es adictiva. De tal manera que ya tenemos, como el que no quiere la cosa, varias razones para acudir a la siguiente: el placer del reencuentro presencial con amigos que ya lo son en la red y con los que hemos confirmado nuestra sintonía compartiendo espacios, tiempos, comidas y bebidas en anteriores quedadas; las ganas de desvirtualizar a aquellos otros de los que ya sabemos casi todo, porque nos lo ha dicho un “pajarito” y la seguridad, por último, de que acabaremos sumando a otras personas a esta red de complicidades amistosas.   

Yo por mi parte, cerré #kddalcazar12, con una trotada matutina a los molinos del cerro de San Juán que habíamos visitado el día anterior. Desde allí contemplé la inmensa llanura manchega, evoqué los momentos vividos y me prometí volver algún día. 

@JLBracamonte.